What to Prepare Before a First Consultation
La mayoría de las consultas por portones industriales y barreras vehiculares empiezan igual: alguien llama porque el acceso se quedó corto. El portón tarda demasiado en abrir, la pluma se traba con los camiones, los rieles ya no aguantan el peso. La conversación se vuelve mucho más útil cuando el cliente trae algunos datos a mano. No hace falta un informe, solo información básica que cualquiera puede medir en el predio.
Medidas del vano y del portón actual
Lo primero es el ancho libre de paso y la altura. En portones corredizos pesados también importa el largo de la hoja y hacia qué lado corre, porque eso define si el motor puede montarse sobre el riel existente o si hay que rehacer la fundación. Si el portón ya existe, conviene anotar si es de una o dos hojas, si tiene cremallera o cadena, y si el desplazamiento es recto o con curva.
Volumen y tipo de vehículos
Un acceso para camiones de carga pesada no se dimensiona igual que uno que comparte paso con utilitarios. Saber cuántos vehículos entran por hora en el turno más cargado, si hay camiones con acoplado y si la flota es mixta ayuda a elegir el motor de alto tránsito correcto y a decidir si conviene separar carriles con plumas vehiculares.
Energía disponible en el punto de instalación
Monofásica o trifásica, con qué capacidad de la llave térmica, y si hay tablero cerca del acceso. Cuando no hay red estable, se evalúa respaldo con batería o grupo. Este dato suele definir el modelo de motor más que cualquier otro, y es el que más se consulta por teléfono sin tener la respuesta.
Estado de la estructura y los herrajes
Rieles, rodamientos, topes y columnas de anclaje. Si el portón salta, arrastra o se descarrila, la automatización no resuelve el problema de fondo: primero hay que recuperar la mecánica. Una foto del riel y del punto donde apoya la hoja ahorra media visita.
Qué esperar de la consulta
Con esos cuatro puntos sobre la mesa, la visita técnica se concentra en lo que no se puede ver a distancia: nivelación del terreno, interferencias con muros o cámaras, y el recorrido real de los vehículos dentro del predio. De ahí sale la propuesta de automatización de accesos, con el tipo de motor, el sistema de seguridad perimetral y el plan de mantenimiento preventivo.
Si todavía no tenés las medidas, no es un bloqueo. Se puede coordinar una visita y tomar los datos en el lugar. Lo que sí conviene es tener claro el uso real del acceso: cuántos camiones, en qué horarios y con qué frecuencia. Eso ordena toda la conversación.